Posted by pito...TO!! | Posted in | Posted on 13:34
Existen múltiples y diferentes motivos por los cuales uno decide hacerse un blog.
En nuestro caso fue porque tanto a Pral como a mi nos atrajo la idea de compartir un espacio en el que ambas pudiéramos comportarnos como las payasas que somos, hablar de nuestras inquietudes, incluso de cosas serias ( aunque parezca mentira) o donde pudiéramos poner a parir al mundo entero. Un espacio donde poder desahogarnos, al fin y al cabo.
Han pasado ya un par de años desde que empezamos con este blog, y a día de hoy, por unas cosas o por otras, nuestro querido rincón pollino ya es conocido por demasiada gente de nuestro entorno (tampoco es que nosotras pusiéramos demasiado interés en preservar el anonimato, la verdad).
Eso no sería un problema si no fuera porque en cierto modo nos limita y nos condiciona a la hora de escribir nuestras polladas ("polladas" viene de "pollo", que con esas mentes tan verdes que tenéis, hay que explicarlo todo, joder).
Bueno, para ser justos y hacer honor a la verdad, hay que decir que a Pral le importa dos mierdas quien la lea (ella es asín, natural como la vida mijma). Digamos que soy yo la que se siente más limitada. Que echo mucho de menos la libertad que me ofrecía el anonimato, vaya, y para mi no tiene sentido tener un blog si no puedo escribir lo que me venga en gana. No quiero condicionantes, así deja de resultarme terapéutico (soy una persona reservada, aunque eso no parezca demasiado compatible con tener un blog).
Nos da muchísima pena dejar este cuchitril aviar que tantas alegrías nos ha dado, y queremos agradecer de corazón a esas poquitas pero majísimas personas el tiempo que dedicaban a leer nuestras memeces y a dejarnos un comentario.
Sois la alegría del corral!! Os vamos a echar de menos, snif (los pollos lloran? bueno, nosotras sí)
En el caso improbable de que hubiera alguien más que nos siguiera sin dejar ni un raquítico comentario, también le damos las gracias, que estamos cerca de la navidad y hay que ser majospodíais haber escrito algún comentario, cabrones. No, en serio agradecemos mucho que os pasarais por aquí, de verdad de la güena.
Os queremos, y se nos va a caer hasta la última de las plumas por la pena (ugh , Pral, que grima vamos a dar así con tó por el aire).
En fin, pues lo dicho, hasta aquí llega Yo fui quien te quitó el pollo por la tapia del corral.
Y recordad: ... no te quité las gallinas porque no tuví lugar!
Gracias!!
En nuestro caso fue porque tanto a Pral como a mi nos atrajo la idea de compartir un espacio en el que ambas pudiéramos comportarnos como las payasas que somos, hablar de nuestras inquietudes, incluso de cosas serias ( aunque parezca mentira) o donde pudiéramos poner a parir al mundo entero. Un espacio donde poder desahogarnos, al fin y al cabo.
Han pasado ya un par de años desde que empezamos con este blog, y a día de hoy, por unas cosas o por otras, nuestro querido rincón pollino ya es conocido por demasiada gente de nuestro entorno (tampoco es que nosotras pusiéramos demasiado interés en preservar el anonimato, la verdad).
Eso no sería un problema si no fuera porque en cierto modo nos limita y nos condiciona a la hora de escribir nuestras polladas ("polladas" viene de "pollo", que con esas mentes tan verdes que tenéis, hay que explicarlo todo, joder).
Bueno, para ser justos y hacer honor a la verdad, hay que decir que a Pral le importa dos mierdas quien la lea (ella es asín, natural como la vida mijma). Digamos que soy yo la que se siente más limitada. Que echo mucho de menos la libertad que me ofrecía el anonimato, vaya, y para mi no tiene sentido tener un blog si no puedo escribir lo que me venga en gana. No quiero condicionantes, así deja de resultarme terapéutico (soy una persona reservada, aunque eso no parezca demasiado compatible con tener un blog).
Nos da muchísima pena dejar este cuchitril aviar que tantas alegrías nos ha dado, y queremos agradecer de corazón a esas poquitas pero majísimas personas el tiempo que dedicaban a leer nuestras memeces y a dejarnos un comentario.
Sois la alegría del corral!! Os vamos a echar de menos, snif (los pollos lloran? bueno, nosotras sí)
En el caso improbable de que hubiera alguien más que nos siguiera sin dejar ni un raquítico comentario, también le damos las gracias, que estamos cerca de la navidad y hay que ser majos
Os queremos, y se nos va a caer hasta la última de las plumas por la pena (ugh , Pral, que grima vamos a dar así con tó por el aire).
En fin, pues lo dicho, hasta aquí llega Yo fui quien te quitó el pollo por la tapia del corral.
Y recordad: ... no te quité las gallinas porque no tuví lugar!
Gracias!!

